Las risas no faltaron en estos cuatro años, la calle donde vivo se degradó, se mal arregló y volvió a quedar igual de mal. Heme aquí.
El payaso fue reemplazado por un titiritero y se exilió en Nicaragua, donde amablemente le dieron la bienvenida, llegó donde Funes "saludos, viejo amigo".
La audiencia en el circo se vistió de cyan, y a la mujer con la balanza ¿por qué no la puedo encontrar? Los monos lanzan palomitas y los que tienen fe, qué bien deben estar.
Observo que confiaron un libro ante cuatro magistrados, dijeron que lo habíamos escrito entre todos, espero llegue a mí la consulta si una de mis notas se pretende cambiar.
Entre tanto, a todos, mis cordiales saludos.
Me ha gustado mucho la manera en la que lo has escrito, considero que hay muchos temas que puedes seguir abordando de esta manera. Saludos.
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